Junio
5

En 1972 se estableció el Día Mundial del Medio Ambiente en conjunto con la creación del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

Mucho tiempo hace ya de aquello, hace mucho tiempo ya que la Asamblea de la ONU consideró que era necesario establecer una fecha en el año que permitiese sensibilizar a la opinión pública de los importantes cambios que estaba generando el hombre en su entorno.

Y si bien podemos decir que hay avances considerables en esta materia que se demuestran en que hoy sea un tema de discusión, de cual la gran mayoría de las personas pueden opinar, y sobre la cual ya se ha establecido algún criterio en común entre las naciones, muchísimo queda por delante.

Más personas, más contaminación

Es un hecho, más individuos de la especie humana en el planeta producen más contaminación en el ambiente, por mucho que las campañas fuesen efectivas, y se lograra que algún día disminuyeramos cada uno de nosotros el 50% de nuestras emisiones contaminantes, de nada sirve si hemos duplicado nuestra población.

Con 6.500.000 millones de habitantes este planeta no tiene mucho futuro.En la medida que nuestra población crece desmesuradamente, de igual forma se extinguen especies y depredan recursos, - ¡que horror! - gritan muchos, pero esos muchos son los mismos que condenan las políticas de control de natalidad, son los mismos que señalan a la República Popular China con el dedo por no permitir más de un hijo, ¿es eso una locura? ¿está equivocado quién impone una norma que evita que en poco más de 50 años, 1.000.000.000 de habitantes se transformen en 2.000.000.000?, todos ellos viviendo donde mismo, y más aun con lo mismo… es algo que deberíamos plantearnos.

El problema de los costos del cuidado del medio ambiente

Aún cuando el fin último de los gobiernos del mundo sea el crecimiento, es decir generar más productos, más consumo, más personas y más contaminación, igual nosotros debemos proteger el medio ambiente, pero “nosotros, quienes“.

Nosotros, aquellos que poseemos una economía lo suficientemente débil como para que se nos impongan desde naciones “desarrolladas” el deber de producir más limpio, para ellos.

Si vemos un mapa de la polución en el mundo, veremos que quién menos tiene, menos contamina, o al menos eso dice el mapa a simple vista, países como Estados Unidos o los miembros de la Unión Europea son los que concentran los mayores niveles de emisiones, mientras que los países africanos practicamente no producen gases contaminantes.

Mapa de emisiones de Dioxido de Carbono por País
Esto es un tema importante a considerar, pues al menos desde los hechos, es mucho más efectivo luchar por que EEUU se suscriba al Protocolo de Kioto, que exigir a la República de Ghana que controle sus emisiones.
Una vez más los costos los pagan los más pobres, el deber de cuidar el medio ambiente lo asumen y esta es la política de Protocolo de Kioto, quienes pueden dejar de contaminar, es decir que lo que nosotros dejamos de contaminar se lo vendemos a los gringos para que lo contaminen ellos, esto a través de los llamados “bonos de carbono“.

Medio Ambiente, más que un lugar común

De izquierdas a derechas y de empresarios a obreros nadie diría que no debemos cuidar el planeta, o no deberíamos preocuparnos por los osos polares en peligro, pero eso ¿es más que un lugar común? al menos en la practica pareciera que es solo eso, un cliché que se utiliza para la noticia positiva de los noticieros, o para demostrar que hay algo en lo que estamos de acuerdo.

Pero del dicho al hecho hay mucho trecho.

Y tiene mucho que ver con que nadie tiene un discurso muy claro en materia ambiental, quienes postulan la ecología plantean por ejemplo a las centrales nucleares como un tremendo mal para la humanidad, aunque en la practica sea el único método de generación de energía seguro y amigable con el medio ambiente. Es como andar en avión, si se cae mueren todos, pero en la practica, ¿qué tan probable es que se caigan?, el riesgo que envuelven las centrales nucleares emérita que inundemos valles gigantes para crear centrales hidroeléctricas, o que generemos toneladas y toneladas de CO2 para generar electricidad en centrales térmicas. Muchos me dirán que ni lo uno ni lo otro corresponde, pero ¿es real eso?.

Hoy no resulta económicamente viable establecer un sistema energético en base a energía eolica o de las mareas, y de verdad prefiero el riego de la energía nuclear que gastar en energía lo que podría gastar en salud o la tan necesaria educación.

Quizás el tema de la energía nuclear es otro lugar común, en el que muchos estamos de acuerdo, otra vez de izquierdas a derechas, pero al parecer nadie quiere asumir los costos, por lo que siempre resulta conveniente aplazar la decisión para el próximo gobierno, o la próxima legislatura.

Conclusiones

El problema de la contaminación ambiental, y en particular del calentamiento global es un tema candente, tal como señala el eslogan del PNUMA para este año, pero si vemos los mensajes de los años anteriores, ¿no será que los temas son permanentes, se repites, los convertimos en discurso, en lugares comunes, pero hacemos poco por ello?

¿Esto del medio ambiente será porque ya destruimos la mitad?

Colaborador: Ignacio Lledó

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