Insulza: “La política no son sólo sueños, también es hacerlos realidad”
El Secretario General de la OEA reiteró la necesidad de avanzar en la reforma del Estado, no sólo para garantizar los derechos de los ciudadanos y terminar con la desigualdad, sino también para lograr una mayor democratización y participación de las personas. En esa línea propuso una reforma profunda a la Constitución y crear un nuevo Estado de bienestar.
Frente a los importantes cambios que ha experimentado el mundo y como éstos han incidido en Chile, el Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, planteó la necesidad de avanzar en una serie de reformas que permitan al país no sólo hacer frente a los desafíos que implica la globalización y el nuevo escenario mundial, sino lograr una mayor participación de los ciudadanos como sujetos de derecho.
En el encuentro “Un Chile desarrollado y para todos: un proyecto y un compromiso común”, efectuado hoy en la Casa de la Cultura Anahuac, en el Cerro San Cristóbal, Insulza, ante más de un centenar de profesionales, expuso lo que a su juicio son las transformaciones que Chile requiere para dar un salto al desarrollo.
Como primera prioridad, afirmó que es fundamental crear las condiciones institucionales y políticas que permitan terminar con la desigualdad. En ese sentido sostuvo que un elemento clave es alcanzar un nuevo pacto fiscal para lo cual se debe implementar una reforma tributaria que elimine las exenciones injustificadas y potencie los impuestos directos para garantizar el financiamiento de largo plazo de la inversión y la política social. “Nuestro sistema tributario no redistribuye”, dijo, recalcando que esta es una discusión pendiente en el país. En ese sentido insistió en que “si queremos tener los servicios de salud, educación y transporte que tiene Suecia, tenemos que estar dispuestos a pagar impuestos como los de ese país, y no como los de África”.
En conjunto con eso llamó a incrementar sustancialmente la inversión y el gasto en la salud pública y en la educación, asegurar pensiones dignas a los sectores más pobres y ayudar a los sectores medios a alcanzar una jubilación más cercana a sus ingresos promedios durante su vida laboral. También estimó necesario facilitar el acceso de los sectores medios y bajos a instrumentos de financiamiento.
Agregó que una educación de calidad y sin ningún tipo de discriminaciones o distinciones, es algo fundamental para terminar con las inequidades. Sostuvo que no se puede seguir hablando de igualdad de oportunidades y mantener una sociedad donde los privilegios se heredan, y donde las oportunidades de los niños y niñas dependen de las que tuvieron sus padres. En esa línea recalcó que la idea es lograr que la educación sea un derecho exigible y que la educación pública recupere el prestigio y la calidad que tuvo en gran parte del siglo XX. Para esto, insistió en que se requiere del trabajo conjunto del Estado, las familias y los profesores.
Como segunda prioridad planteó la necesidad de construir e implementar una nueva estrategia de desarrollo que cuente con el compromiso de todos los sectores del país y que tengo como elementos centrales incrementar las capacidades competitivas del país e insertarlo plenamente en la sociedad del conocimiento. Señaló que por una parte se debe avanzar en una serie de aspectos como la negociación colectiva y el derecho a sindicalización para que haya un nuevo equilibrio entre trabajadores y empresarios.
Agregó que también se requiere un fuerte impulso tecnológico y una mayor investigación en pro de la innovación.
Añadió que una mayor inversión en infraestructura es un elemento clave para el desarrollo del país. “En estos años hemos hecho avances sustantivos, pero tenemos nuevos desafíos lo que nos obliga a hacer un esfuerzo mayor”, dijo.
A lo anterior se suma la importancia de fomentar el desarrollo regional a través de una mayor descentralización y de una entrega más cuantiosa de recursos.
Asimismo planteó que se deben replantear las relaciones con el sector privado, fomentando la cooperación, pero estableciendo paralelamente marcos regulatorios para evitar ganancias injustificadas en los sectores regulados y sueldos excesivos de sus altos ejecutivos.
Como tercera prioridad expuso la importancia de fortalecer la democracia representativa y ampliar los mecanismos de participación. Desde ese punto de vista estimó necesario realizar reformas sustanciales a la Constitución de modo que se modifique el sistema binominal, se facilite la participación de los jóvenes, se dé cabida a las minorías y se avance a una mayor democratización de las instituciones públicas. “Un Estado democrático es una lucha que tenemos que dar”, expresó. Añadió que se debe ampliar el rol fiscalizador del congreso, fortalecer la rendición de cuentas, trasparentar aún más el financiamiento electoral y regular el lobby.
Por otra parte manifestó que se requiere fortalecer la descentralización, abrir cada vez más amplias posibilidades de participación de los ciudadanos, renovar los partidos y permitir que los ciudadanos participen en la deliberación sobre los temas que les atañen.
La cuarta prioridad tiene que ver con la reforma, modernización y fortalecimiento del Estado. Señaló que Chile necesita un Estado con visión de largo plazo, con capacidad de decisión, con un rol fuerte en la determinación democrática de las grandes prioridades nacionales, en la coordinación de las acciones del sector público, la sociedad civil y el sector privado, para asegurar que se pongan por delante los intereses de la ciudadanía.
Añadió que esto debe ir de la mano con una mayor transparencia en relación con toda la actividad pública. “Ninguna instancia debe quedar eximida de un estricto escrutinio público”, dijo, subrayando que sólo así se pueden asegurar condiciones de absoluta probidad.
Finalmente señaló, ante el escenario electoral que se avecina, que el país debe optar entre lo que ofrece la derecha y lo que puede hacer una nueva Concertación. En ese sentido recalcó que la derecha no se ha renovado y sigue presa en sus antiguos dogmas. “Nosotros creemos en un Estado social, la derecha no”, enfatizó, remarcando que la oposición sigue con propuestas que no contribuyen, tanto como se cree al desarrollo, y menos aún a una mayor justicia social. Como ejemplo citó que la actual crisis financiera internacional muestra los resultados de la desregulación que promueve la derecha.




















