Un plan social financiado con los polémicos impuestos a las fuertes exportaciones de alimentos apaciguó la rebelión agraria en Argentina, aunque seguían este martes los focos de protesta en las rutas y las señales de desaliento en los productores del campo.
El Programa de Redistribución Social que anunció el lunes la presidenta, Cristina Kirchner, se pondrá en marcha con lo que se recaude en concepto de tributos móviles a las ventas externas de soja y otros granos cuando la alícuota supere el 35%. Continúa leyendo este artículo
Etiquetas: Alimentos » Argentina





